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Decálogo personal



Sugerencias para movernos dentro de los Registros Akáshicos.



Abrir los RA con sumo respeto y disposición impecable en cuerpo, mente y alma. Unificando criterios, siendo coherentes entre lo que pensamos y actuamos, somos impecables. Los preceptos de impecabilidad deben ser parte de nuestro cotidiano. Los lectores de los Registros Akáshicos están al servicio de un Bien Mayor y esto puede ser requerido en cualquier momento y en todo momento. La impecabilidad ha de ser entonces un estilo de vida.

Crear nuestras preguntas.
Esto significa que para la apertura de los Registros Akáshicos debe haber un propósito. Los RA no son un parque temático, ni turismo aventura, ni viajes astrales, ni “vuelos” en naves galácticas. No es adivinación. Debe haber un genuino interés por profundizar en aquellos aspectos que en el Aquí y Ahora nos permitan evolucionar.

Paciencia y Perseverancia. ¡Virtudes de los Dioses! Puesto que nuestra Divina Frecuencia conoce los pormenores de nuestra existencia, hemos de confiar en su infinita sabiduría y adaptarnos a los procesos y tiempos de nuestro Espíritu, que no siempre van al ritmo de nuestras ansiedades mundanas. Crear una relación sólida y fructífera con los RA lleva un tiempo indeterminado y único para cada uno de nosotros. Sólo sabemos que “quererlo todo y ya” no va con el espíritu de un ser en consciencia.

Maravillarse ante la humildad y la simpleza de las respuestas que recibimos.
Es inocente y transparente la Consciencia que responde. Muchas veces nos da información que ya tenemos pero desde un aspecto diferente, desde un particular y elevado punto de vista. Toda la información que baja en los RA nos instará a abrirnos caminos, a empoderarnos, a responsabilizarnos, a iluminarnos y a superarnos. Todo aquello que tienda a hacernos asumir un rol sumiso frente a una figura de “autoridad celestial”, o que solicite que le obedezcamos con fe ciega, deberíamos cuestionarlo.

Imprevisibilidad. A veces cuando canalizamos puede llegarnos información que no solicitamos, que puede ser para nosotros o puede ser para alguien más. En este último caso es importante actuar impecablemente; esto es recibir la información y no retenerla. Entregarle a la persona el mensaje, pero siempre y cuando ésta así lo quiera. Darle la información sin que ella la haya aceptado previamente es violentar su Libre Albedrío, aunque es poco probable que en estas circunstancias la persona se niegue a recibirla. Si la información le llegó, es porque está lista para hacerla consciente. Pero el consentimiento es fundamental y no corresponde violentarlo.

Mantenerse curiosos y activos. Instruirse, leer, cultivarse, nutrirse. Nuestro Espíritu se alimenta de las experiencias de la vida. Nuestras experiencias asimiladas e integradas se añaden como volúmenes a la Gran Biblioteca que es la Mente Universal, la Fuente, para que todos los seres planetarios y celestes se nutran de ellas. Aquel que evoluciona y comparte en la Gran Red del universo proporciona alimento y vida a sus hermanos y a la Gran Consciencia, porque somos Unidad. Nada está separado. La vida nos ofrece vivencias que nos ayudan a comprender esto. La integración es Alma del Cosmos, el Corazón de Dios, la Fuente de la Vida. El conocimiento es el soplo vivificador que activa los hilos y distribuye la esencia vital. En la Mente Universal, el conocimiento es como la sangre que corre por las venas hacia el cerebro y lo mantiene vivo y evolutivo.

Responsabilidad. En esto aplica el sentido común que nos ayuda a resaltar la tarea de leer los Registros Akáshicos para otros. Ser responsable es ir con la Verdad por delante en cuanto a lo que son los RA y lo que no son. En cuanto a lo que los Maestros pueden hacer y en cuanto a lo que no pueden hacer. No son salvadores de la humanidad, sino que vienen a entregar herramientas que la humanidad ha solicitado para salvarse a sí misma. Entendiendo por “salvación” que es un concepto equivocado o mal entendido de lo que en realidad es el Despertar de la Consciencia.

Los Maestros Akáshicos. Amorosa y respetuosamente los Maestros nos instan a abrir las mentes y reflexionar sobre estos temas, y además a contrastar y evaluar en propia consciencia aquello que resuene. Dentro de los RA no hay humanidades divinizadas ni divinidades humanizadas. Conceptos estos que hacen discernir que hay “salvadores”, y esto es importante remarcarlo, porque el empoderamiento y madurez de la humanidad sobrevendrá cuando esto se internalice: No hay salvadores. Estamos hablando de Espacio Cuántico y Energía Inteligente. El filtro que es planteado por nuestro sistema de creencias o cosmovisión va mutando, evolucionando y expandiéndose hasta que logra comprenderse a sí mismo como limitador, y aun así no ser impedimento para que la información llegue y se comprenda correctamente. Los Maestros Akáshicos no son superhéroes. Son facilitadores de una información que es nuestra y que nosotros mismos administramos en el grado vibracional que conocemos como Ser Superior. Nuestro Ser Superior es un bibliotecario y cada uno  posee una llave para ingresar al recinto. No hay exclusividades ni invitados “vip”. En el grado de consciencia adecuado, todos somos bienvenidos.

Pureza de las intenciones: el Corazón comanda. Este punto es importante y se hermana con la impecabilidad del primero. El corazón es el habitáculo de todas nuestras experiencias. Radica en el Amor la raíz de nuestra esencia. El ser humano necesita comprender y aprender, pero también necesita amar. El Amor es el alimento del Ser, el Amor Universal que radica en el corazón. Cuando ingresamos a los RA, éste se abre y el amor incondicional se manifiesta, enlaza con la Fuente y con Gaia - Madre y Padre / Cielo y Tierra -. Es gracias a este enlace que sabemos que la información que recibimos es acorde a los principios del amor incondicional, porque dentro de los RA nos vemos incapaces de sentir otra cosa. Todas las emociones discordantes se disuelven, se hacen a un lado para que podamos comprenderlas y sanarlas. Cuando el corazón comanda y las intenciones son puras y verdaderas, el espacio que nos rodea y nosotros mismos nos volvemos un templo sagrado en el que ninguna frecuencia discordante puede resistir o permanecer. Cuando las emociones negativas ganan la batalla (somos humanos y esto puede ocurrir), o cuando nos gana el cansancio, los RA cierran sus puertas. El corazón puro comanda el ingreso en el recinto.

Simpleza, humildad y amor por la tarea. Viajemos sencillos. Si estamos en este camino, los Guías nos recordarán el por qué y cuál es el propósito del Despertar. Pero por sobre todo, nos recordarán que nuestra primera misión somos nosotros mismos. En este espacio, aquí y ahora, nuestro compromiso es con nuestra propia felicidad. Entreguémonos a esta tarea si nos hace felices, y percibiremos lo demás como un gran regalo. Y eso será. Para leer los Registros Akáshicos no tenemos que hacer nada que no haríamos por nuestra propia evolución. 


Cuando trabajamos con los Registros Akáshicos podemos establecer nuestro propio “decálogo” o código ético. Es información que puede solicitarse y no tengas dudas que te llegará de una u otra forma. Esta es una información muy bella que fui recibiendo en mi trabajo personal y que releo constantemente porque me ayuda a volver  mi propio centro. Me recuerda el por qué de todo. Hoy la comparto en el blog porque siento que en estos tiempos de tanta apertura, le puede ser útil a alguien más. Espero que así sea.

Unos tips a recordar:

  • Hay una Verdad más allá de los sistemas de creencias que nos han inculcado, pero que hasta que los soltamos, éstos pueden ayudarnos a comprender e internalizar conceptos.
  • El Amor y la Sanación están implícitos en cada palabra, frase o silencio que recibimos.
  • Instruirse es una constante.
  • Los Maestros (Las Grandes Consciencias) no vulneran el Libre Albedrío de nadie, entonces tampoco lo haremos nosotros.
  • La teoría es válida como la entrada al camino, pero el camino se hace al andar. Los Registros Akáshicos nos invitan a vivenciar y experimentar. Ellos dicen “No te guardes como un libro a juntar polvo.”